TILIPULO: TESORO PATRIMONIAL LATACUNGEÑO

Tilipulo: tesoro patrimonial latacungueño
Por: Miguelángel Rengifo Robayo
TILIPULO fue primero una estancia, luego una hacienda y posteriormente una afamada hacienda-obraje, nunca Monasterio.
Tilipulo es el nombre del conjunto arquitectónico, y las tierras circundantes, que constituyen uno de los atractivos turísticos más importantes del cantón Latacunga, ubicados en la parroquia de Poaló.
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Santuario Miraflores la Maria |
Según documentos del siglo XVI, con el nombre de TILIPULO o TILIBULO se conocía al valle que se extiende entre los actuales cantones de Latacunga, Pujilí y Saquisilí. Propietario de este valle era el cacique Sancho Hacho de Velasco. A la muerte del cacique -dicen la arquitecta Alexandra Kennedy Troya y Carmen Fauria Roma, en un documento editado por el Banco Central- “las tierras del gran valle de Tilipulo fueron heredadas por su esposa y hermana Francisca Sinagsichi, quien continuó parcelando el valle y vendiéndolo en pequeñas secciones. Estas ventas continuaron hasta finales de la primera mitad del s. XVI.

Las pequeñas parcelas, denominadas “estancias” o “tierras”, llevaban siempre el nombre del valle seguido del nombre de su correspondiente propietario (i.e. Estancia de Tilipulo de…, Tierras de Tilipulo de…, y así sucesivamente). Durante la segunda mitad del siglo XVII ocurrió un proceso interesante. Las pequeñas parcelas fueron reunificadas bajo dos grandes propietarios adinerados: don Ignacio Arteaga y don Rodrigo de Alcocer”
A Tilipulo de los Arteaga, pertenece el conjunto arquitectónico y las tierras circundantes del actual Tilipulo; y a Tilipulo de Alcocer, la actual hacienda Tilipulito, propiedad de la familia Borja-Peña.
Son varios los propietarios que ha tenido Tilipulo, recordados por haber dejado, cada cual, su impronta productiva, histórica o cultural. Cuando en 1.696, pasa a poder del capitán Fernando Dávalos y de su esposa, María Villagómez de Larraspuro, Tilipulo se convierte en obraje, con la infraestructura de batán, trojes y molino, atendidos por el personal de servicio.

En 1.718, sus nuevos propietarios, los Maldonado-Sotomayor, Marqueses de Lises, incrementaron las instalaciones del obraje, con ocho telares de madera, 33 tornos corrientes, tres madereras de madera y siete pares de carda, para producir paños corrientes. Años después del incendio que sufriera el obraje, cuando fue arrendado por los herederos de los Marqueses de Lises, a don Gregorio Sánchez de Orellana, pasa a ser propiedad de los Marqueses de Miraflores, que desarrollaron la producción agrícola y textil, convirtiendo a Tilipulo en una hacienda-obraje. De ésta época data, probablemente, la terminación del templo (1.772), en una de cuyas torres fue ubicada la campana que lleva grabado el nombre de la hacienda: “San Juan Bautista de Tilipulo”.
En 1.802, pasó por concepto de arriendo a manos del Marqués de San José, don Manuel Larrea Jijón, que luego se convirtió en su propietario. Y en 1.861, se hace cargo don Manuel Gómez de la Torre, que fue el último en mantener la producción textil.

A finales del siglo XIX, la familia Cañadas, de origen colombiano, adquiere la propiedad, que instala un trapiche, arruina las edificaciones y transforma la capilla en talanquera. Derrochadora como era, la familia Cañadas, se vio abocada a perder la hacienda, que fue remata por la familia Álvarez en 40 Mil sucres. Esta familia es la constructora del aspecto actual de la casa de hacienda y sus jardines, quedando solo la iglesia como testigo del pasado colonial. Abelardo Álvarez, hijo y heredero de Emilio Álvarez Tinajero –persona que remató la propiedad-, convida a su amigo, el padre lazarista y arquitecto Pedro Brüning, para que diseñe y dirija las nuevas construcciones, en las que utilizó la piedra pómez, traída de la cercana parroquia de San Felipe, y trabajada por albañiles oriundos de este lugar y expertos en la materia (KENNEDY: 1.983).
El 9 de agosto de 1.979, el señor René Álvarez y el Alcalde de Latacunga, doctor Gonzalo Zúñiga Alcázar, suscriben, ante el notario doctor Carlos Sandoval, la escritura de compraventa de Tilipulo, por un valor a 8Millones770 Mil sucres. Mediante este acto, pasó a ser propiedad del Municipio de Latacunga.

Hoy en día, Tilipulo es una unidad agro-productiva y un atractivo turístico, con una casa de hacienda que tiene 3.200 metros cuadrados de superficie; la iglesia, que lleva en su fachada la leyenda “Santuario de Miraflores La María”, con una superficie de 240 metros cuadrados; claustros y jardines; el reloj de sol que necesita la urgencia y la atención para su restauración y salvaguarda.
No faltan, por cierto, algunas supersticiones que rayan en la leyenda el mito y otras en el absurdo. Se dice que: “Tilipulo fue propiedad de los jesuitas y el sitio de conspiración de los patriotas que participaron en el acto de independencia de Latacunga, el 11 de Noviembre de 1.820; que fue sitio de encuentro entre Bolívar y Manuela Sáenz. Nunca fue hacienda, obraje o monasterio de los jesuitas y tampoco el sitio de conspiración de los patriotas. Ellos se congregaron en la hacienda de Tilipulito, propiedad de don Manuel Matheu, uno de los líderes de la conspiración.
En un artículo de Paúl García Lanas refiere que: “Tilipulo ha sido siempre una hacienda obraje, donde sus primeros propietarios en tiempos de la conquista, éstos lo trabajaron para aquello: un obraje (…) Ha sido en la historia una de las haciendas obrajes más importantes de la Colonia, (...) Ningún documento nos dice que Tilipulo fue monasterio, es más, las características de su edificación así lo demuestran; por allí se habría encontrado un documento donde los jesuitas venden un predio con el nombre de Tilipulo, entonces se interpretó que fue un monasterio, pero se olvidaron quienes así lo hicieron que, en tiempos de la Colonia, Tilipulo era denominado un extenso valle que rodea a la actual edificación.
Se habla además de que allí se reunieron los patriotas para la preparación de la Independencia de Latacunga. No existe documento que pruebe lo dicho, lo que sí ocurrió es que hubieron reuniones previas en Tilipulito, muy cerca de allí y con propietarios que sí se podría demostrar fueron quienes participaron en la patriótica toma del cuartel de Los Andes, así como también de la fábrica de pólvora aquel 11 de noviembre de 1820 (…) la historiadora Alexandra Kennedy Troya, fue contratada por más de dos años para que estudiara a Tilipulo en toda su extensión, y ha permitido llegar un resumen de aquella investigación, donde a las claras y con documentación en mano, ha demostrado con paciencia, talento y profesionalismo la verdad histórica sobre Tilipulo.”
Horarios de atención al público: Recorridos asistidos de lunes a viernes de 09h00 a 16h00, el ingreso es gratuito y cuando asisten grupos numerosos de turistas o estudiosos deben anunciarse y solicitar el permiso adecuado a la Unidad de Cultura del GAD Municipal del cantón Latacunga a través de un oficio. En los predios de Tilipulo existen las reserva: arqueológica precolombina con una colección especial, un museo con varios ejemplares incluidos piezas de la antigua fábrica textil de San Gabriel, entre otros elementos. Se interviene en estos momentos con un plan de gestión integral además de la restauración en la capilla y el predio integral de Tilipulo. En feriados y fechas especiales existen horarios de atención al público destinados para cubrir con la demanda que son anunciados en los medios oficiales del Municipio.
Fotos Alfredo Lagla.




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